La pequeña de la despampanante voz e hipnóticos movimientos que se lanzó al éxito en los años noventa como artista principal de la agrupación Destiny’s Child es hoy una gran estrella. La estadounidense es hoy, tras la disolución del grupo musical conformado por sus amigas Kelly Rowland y Michelle Williams, cantante de R&B, compositora, productora discográfica y actriz.

Beyoncé ha vendido más de 50 millones de discos en todo el mundo con el grupo, y como solista no se ha quedado atrás, su álbum debut como solista (en junio de 2003) fue Dangerously in Love, más tarde (en 2006) lanzó B’Day y en 2008, I Am… Sasha Fierce; entre sus sencillos más conocidos y premiados están Crazy in Love, Baby Boy, Irreplaceable, If I Were a Boy, Single ladies (Put a ring on it) y Halo. Según Sony, sus ventas individuales combinadas con las obtenidas por Destiny’s Child, han superado los 100 millones de dólares

Una curiosa historia que viaja con Beyoncé es la decisión de su padre, Mathew Knowles, de dejar su trabajo para dedicarse por completo a representarla y ayudarla a conseguir su sueño de ser una estrella, decisión que toma tras ver a Beyoncé con LaTavia Roberson (su compañera del dúo Girls Tyme, vigente en los noventa) como finalistas del concurso norteamericano “Buscando una estrella”; aunque no ganaron con su interpretación de un rap, el señor Knowles supo que Beyoncé estaba hecha para cantar y bailar, como las mejores celebridades.

Hoy, es sólo una noticia que la artista puede llegar a ganarse incluso dos millones de euros por actuación, como parece haber sucedido la noche del 31 de diciembre (video que acompaña este post), cuando Beyoncé ofreció un concierto privado en para el hijo del líder libio, Muamar el Gaddafi, en la isla caribeña de Saint Barts. ¿Qué tal la cifra?, lo que se merece una excelente artista como Beyoncé, ¿o no?.

Vía | NoticiasYahoo